¿Qué es exactamente la anemia?
Mientras que la anemia no es una enfermedad en si misma, y se produce principalmente por una deficiencia nutricional. Sin embargo, puede ser síntoma de una enfermedad más seria, por lo que reconocer los síntomas típicos de la anemia común, puede ser realmente beneficioso. Aprenderemos en al artículo siguiente algunas cosas sobre la anemia y algunos remedios caseros para confrontarse a esta condición. Lo primero que veremos es un vistazo de cerca sobre lo que es la anemia.
La anemia es una condición donde la cantidad de glóbulos rojos es tan baja que no permite que suficiente oxígeno sea transportado a todas las partes del cuerpo. Imagina que tu cuerpo es un río. Para viajar por el río, necesitamos unas barcas (glóbulos rojos) que llevan en su interior paquetes de suministros para entregar (oxígeno), pero cada barca lleva solo una cantidad determinada de oxígeno. Si no tienes suficientes barcas, es imposible entregar los paquetes suficientes, y como resultado empecemos a sentirnos débiles y cansado.
Unas escaleras algo empinadas nos pueden dejar sin aliento, e incluso unos días de descanso no quita este cansancio. Si es así como te sientes, lo mejor es ir al médico – es importante tomar medidas lo antes posible para solucionar la anemia que tenemos, y así también nos aseguraremos de que no es un problema mayor. Recuerda que tus glóbulos rojos son las barcas que llevan el oxígeno por el torrente sanguíneo para alimentar los tejidos. La hemoglobina, el principal componente de los glóbulos rojos, es una molécula compleja y es la que transporta el oxígeno en el glóbulo rojo.
El cuerpo trabaja muy duramente para asegurar que produce suficientes glóbulos rojos para transportar oxígeno de manera satisfactoria – demasiados glóbulos rojos puede causar que la sangre se vuelva demasiada espesa. Los glóbulos rojos viven entre 90 y 120 días. El hígado y el bazo se encargan de librarse de los viejos, aunque el hierro dentro de los glóbulos es reciclado y enviado de nuevo a la médula para producir nuevas unidades.
Si te diagnostican anemia, normalmente significa que los glóbulos rojos que tienes son anormalmente bajos, con los problemas que hemos comentado para llevar oxígeno. También significa que hay una reducción en el contenido de la hemoglobina dentro de los glóbulos rojos. Al ser un posible síntoma de otro posible problema, una visita al médico no está de más.
Anemia por deficiencia de hierro
Este tipo de anemia ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir hemoglobina, causando que los glóbulos rojos encojan. Y si no hay suficiente hemoglobina producida, los tejidos del cuerpo no reciben el oxígeno que necesitan. Los que están más en riesgo de desarrollar una anemia por falta de hierro son los niños menores de tres años y las mujeres con síndrome premenstrual.
Algunos niños simplemente no reciben suficiente hierro en sus dietas. Las mujeres embarazadas pueden también pueden tener este tipo de anemia ----durante el embarazo el volumen de sangre se incrementa con la consiguiente necesidad de más hierro. Al contrario de lo que se cree, los más ancianos no tienen un gran riesgo de anemia por deficiencia de hierro.
Anemia por deficiencia de vitamina B12
Mientras que la de anemia por deficiencia de hierro produce glóbulos rojos más pequeños de lo normal, la deficiencia de B12 produce glóbulos rojos de mayor tamaño. Esto hace más difícil para el cuerpo llevar los glóbulos rojos por las venas y conductos. Los glóbulos rojos tienden a morir más rápido La mayoría de la gente consiguen la mínima cantidad de vitamina B12 que necesitan comiendo una dieta variada. Si eres vegetariano o limitas mucho la cantidad de carne, leche, huevos por algún motivo, puede que no consigas suficiente de estas vitaminas en tu dieta.
La gente más mayor tiene un riesgo más alto de una deficiencia de vitamina B12 porque pueden tener algún problema que no permita a su cuerpo absorber la vitamina B12. La gastroenteritis, la pérdida de partes del estómago o el intestino delgado por una intervención, u otros desórdenes, pueden impedir la buena absorción de la vitamina B12.
Un tipo de anemia relacionada con la falta de esta vitamina, es la anemia perniciosa. La gente más mayor tiene más riesgo de tenerla y puede ser particularmente peligrosa porque causa problemas neurológicos, como puede ser dificultad para anda, poca concentración, depresión, pérdida de memoria e irritabilidad. Todos estos problemas pueden ser revertidos si la condición es tratada a tiempo.
Anemia por falta de ácido fólico
Este tipo de anemia produce en los glóbulos rojos lo mismo que la falta de vitamina B12. Una de las causas más comunes de la deficiencia de ácido fólico es simplemente no conseguirlo en tu dieta. Nuestro cuerpo no almacena el ácido fólico por largos periodos de tiempo como lo hace con otros nutrientes, por lo que si no consumimos suficiente, podemos tener anemia. Las mujeres embarazadas son más propensas a tener este problema.
Síntomas de la anemia
Los síntomas de una anemia más aguda incluyen palpitaciones, mareos, dolores de cabeza, pitidos en oídos, irritabilidad, piel pálida, flojera en las piernas y confusión. La falta de B12 o ácido fólico puede incluso hacer que se hinche la lengua. Estos síntomas puede que asusten, pero las formas más comunes de anemia son fácilmente tratables, especialmente si se cogen de forma temprana. Una anemia común nos provocará debilidad, fatiga y respiración entrecortada.
En la siguiente sección veremos algunos remedios caseros contra la anemia que pueden ayudar a evitar sus complicaciones.
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