¿Nos puede causar arrugas las preocupaciones?
Deja de preocuparte tanto. Es cierto, ¿no te ha dicho nadie alguna vez que las preocupaciones pueden causar arrugas? De todos modos, no te precipites en creértelo – todavía se está estudiando si esto es verdad. Aunque la idea de que el estrés puede causar arrugas es todavía el centro de muchos debates, el factor de que el estrés y la apariencia que tienes van de la mano, es algo innegable. Es algo que hay que afrontar: Cuando sufrimos una gran tensión o estrés, la imagen que tenemos cuando nos miramos al espejo parece más mayor. Por lo tanto, ¿hay alguna ciencia que respalde que el estrés nos envejezca y cree arrugas, o está todo en nuestro cabeza? Lo cierto es que es un poco de ambas cosas.
Un estudio realizado en el año 2004 encontró un enlace entre la gente que estaba continuamente preocupándose y la que envejecía prematuramente. Todos tenemos cromosomas, las estructuras de nuestras células que contienen los genes. En un extremo de nuestros cromosomas están las regiones llamadas telómeros. Cada vez que una célula se divide debido a la mitosis – la célula se divide de una forma natural y se reproduce – un poco de esta región se pierde. Cuando no ha suficiente telómero, la célula no se puede dividir más y muere.
De una forma natural, cuanto más mayores nos hacemos, nuestras células se han dividido mucho y vamos teniendo menos telómero. Aparte de esto, la gente que tiene una gran cantidad de estrés sobre sus hombros, se van quedando sin telómero más deprisa. Por lo tanto, aunque hay evidencias de que la preocupación puede acortar la vida de los telómeros, y por consiguiente la muerte de las células, no hay una conexión clara entre esto y las arrugas.
La razón más probable por la que desarrollamos las arrugas cuando nos preocupamos demasiado, son los estilos de vida que acompañan al estrés. Cuando la gente está estresada y con tensión, como peor, hace menos ejercicio y normalmente no mantienen un hábito saludable de dormir, lo cual afecta a la apariencia de la persona. Manteniendo estos factores bajo control, te pueden ayudar a estar más sano y por tanto mantener alejadas las arrugas. Por supuesto, si fruncimos el ceño, las líneas de nuestra frente quedarán más marcadas.