¿Por qué tenemos cejas?
Las cejas son un importante aspecto de nuestra apariencia. Son unos de los rasgos más distintivos que da forma a nuestra cara, y les prestamos mucha atención. Pensamos en algunas cejas como atractivas y en otras como desagradables, y hay mucha gente que pasa tanto tiempo cuidando esta parte de nuestro rostro, como el tiempo que dedican a otras partes del cuerpo. Las cejas son una de las partes más expresivas de nuestra cara. Una de las maneras más sencillas de decirle a alguien lo que estás pensando es mover las cejas arriba y abajo – las diferentes posiciones que podemos hacer con las cejas nos permiten comunicarnos sin palabras. Por lo tanto, las cejas nos proporcionan muchas funciones en la cultura de hoy en día – belleza, comunicación no verbal, apariencia, etc.
Pero la pregunta es, ¿por qué están ahí aparte de los ejemplos que hemos puesto anteriormente? ¿Para que sirven las cejas? Según hemos evolucionado y hemos perdido las partes más espesas de pelo en nuestro cuerpo, ¿por qué seguimos manteniendo esta pequeña parte de pelo encima de los ojos? Los científicos no están completamente seguros de porque mantenemos esta poción de pelo, pero tienen algunas ideas al respecto. Sabemos que las cejas impidan que el sudor llegue a nuestros ojos o el agua cuando andamos bao la lluvia. La forma arqueada de las cejas, desvía la lluvia o el sudor hacia los lados de la cara, dejando nuestros ojos relativamente secos.
La ventaja más obvia es que nos permite ver correctamente cuando estamos sudando o bajo la lluvia. Sin cejas, estar en estas situaciones es algo más complicado. La forma de la ceja desvía una cierta cantidad de humedad, pero marcan una gran diferencia a la hora de poder ver en ciertas condiciones. También nos ahorra un escozor de ojos debido a la composición salina del sudor.
Se piensa que estas cualidades protectoras de nuestros ojos, puede que nos hayan ayudado a sobrevivir en los comienzos del hombre. Ser capaz de ver mejor bajo la lluvia, podía ayudar mejor a encontrar refugio o cazar. Mantener el sudor alejado de los ojos podía ser crucial en ciertas situaciones, como huir o enfrentarnos a un depredador de la época. Está claro, que la función de las cejas ha podido ser importante en el pasado, hasta el punto de ser una herramienta para poder seguir con vida.
Muchos científicos están inclinados a creer que si no hubiéramos tenido cejas, alguna otra cosas se hubiera desarrollado para ayudar en ciertas situaciones. Por ejemplo, el ser humano podría haber desarrollado pestañas más largas y espesas para impedir que la lluvia y el sudor llegaran a nuestros ojos. O puede que nuestro cráneo hubiera seguido creciendo hasta formar una protuberancia por encima de nuestros ojos y así hacer la misma función que las cejas. Por supuesto, son todo teorías que los científicos comentan sin fundamentos precisos.