¿Cuándo es más contagiosa la gripe?
Los mitos de cómo se contagian las enfermedades han sido siempre parte de nuestra vida. Ha habido incluso creencias absurdas que han perdurado durante años y han final se han desmentido después de muchos miedos fundamentados. Muchas de los dichos de cómo se pueden coger ciertas enfermedades no parecen tan descabellados, e incluso parecen razonables. Este puede ser el motivo por el que han pasado sin cuestionar durante generaciones. La mayoría de nosotros entendemos que cuando se trata de una gripe o un catarro, somos más contagiosos antes de empezar a ponernos enfermos, y que cuando ya estamos con la nariz goteante, la garganta dolorida y los músculos doloridos, el daño ya está hecho a nuestro alrededor. De hecho, muchos de nosotros estamos equivocados.
Si piensas de cómo funciona un virus, tiene sentido pensar que somos más contagiosos cuando nuestros síntomas están en su máximo apogeo. Los virus como la influenza y aquellos que causan el catarro común (hay unos cientos por ahí), tienen un periodo de incubación una vez que se introducen en el cuerpo. El virus se ubica en un grupo de células sanas y entonces ponen en marcha su aparato de ataque desde dentro. Durante este periodo de incubación y mientras el virus se está multiplicando dentro de las células infectadas, no se tiene ningún síntoma – no hay garganta dolorida, no ojos llorosos, no nada – y no hay virus propagándose por el cuerpo invadiendo cada gota de saliva o mucosidad que producimos.
Y es así como un virus se propaga de una persona a otra: Haciendo que una persona sana entre en contacto con los fluidos corporales de una persona infectada, ya sea por medio de estornudos por el aire, o dejados en el pomo de una puerta donde una persona ha tocado después de limpiarse la nariz. Por lo tanto, si no tienes todavía síntomas, no es muy probable que puedas propagar el virus a otras personas.
Una vez que las células que han sido invadidas por el virus empiezan a morir, es cuando se empieza a desatar lo peor de la enfermedad. Es cuando empezamos a tener los síntomas, y comienzas a propagar la enfermedad si no se tiene cuidado. Algunos de estos síntomas son causados por el propio virus, y otros son causados por el propio sistema inmunológico (fiebre y cansancio por ejemplo). Cuando el virus sale de las células que invadió previamente, y empieza a infectar a miles de otras células por todo nuestro cuerpo, nuestro sistema inmunológico reconoce que algo marcha mal e inicia el contraataque. Todo esto puede llevar días para que pase. La gripe en particular, desde el tiempo de exposición y el comienzo de los síntomas, pueden ser de uno a cuatro días.
Por lo tanto, ¿Cuándo somos más contagiosos? Muchos expertos coinciden que los adultos con la gripe o un catarro empiezan a ser muy contagiosos un día después de que empiecen los síntomas. Para la gripe, el periodo de contagio dura de cinco a siete días durante la enfermedad. Para los más pequeños, puede ser contagioso hasta dos semanas después de sentirse mal, aun cuando se empiezan a sentir mejor. Como regla general, la gente con un catarro son más contagiosos tres días después de la exposición inicial al virus.