Factores inusuales del cuerpo humano
Aunque muchos de nosotros creamos que lo sabemos prácticamente todo sobre el cuerpo humano cuando hablamos de su funcionamiento normal, sin entrar en detalles médicos o de anatomía avanzada, puede que nos llevemos una sorpresa en muchos aspectos que damos por hechos. ¿Cuánto sabemos realmente sobre el cuerpo humano y nuestro propio cuerpo? A continuación se muestran algunos factores poco usuales que seguramente no sabíamos antes. Lo primero de las cosas se refiere a nuestras huellas digitales. Lo primero que habrás pensado es en las huellas de nuestros dedos, pero si no queremos ser reconocidos en absoluto, será mejor que no saquemos la lengua demasiado. Al igual que las huellas de nuestros dedos, todo el mundo tiene una única huella digital en la lengua.
Otro dato inusual es que una persona adulta tiene menos huesos que un bebe. Cuando comenzamos nuestra vida, tenemos 350 huesos en nuestro cuerpo, pero al fusionarse según crecemos, terminamos con 206 como adultos. ¿Sabías que la alineación de nuestro estómago cambia cada tres o cuatro días? Si no lo hiciera, los fuertes ácidos del estómago que se usan para digerir comida, también lo harían con nuestro estómago. Otro dato curios es que aunque nuestro olfato no es tan sensitivo como el de los perros, podemos recordar 50 mil olores diferentes.
El siguiente factor puede que no le haga gracia a muchas personas que están leyendo este artículo, pero es una realidad bien conocida hace mucho tiempo, aunque puede que saberlo produzca algún picor que otro. Cada centímetro cuadrado de nuestra piel tiene alrededor de 30 millones de bacterias en su superficie, pero afortunadamente, la gran mayoría son inofensivas para nosotros.
Otro dato que puede que si conozcas sea la velocidad a la que viaja el aire cuando estornudamos, que puede alcanzar los 160 kilómetros o incluso más, lo cual es otra buena razón para taparnos la nariz y la boca cuando estornudamos. Cuando hablamos del recorrido de nuestra sangre por el cuerpo humano, puede que nos llevemos más sorpresas. La sangre hace un largo recorrido. De una punta a otra, el cuerpo humano tiene unos 96.000 kilómetros de vasos sanguíneos, y nuestro corazón debe bombear unos 9000 litros de sangre por esos conductos cada día.
Hablando de líquidos corporales, la cantidad de saliva que producimos puede que no nos impresione demasiado, pero si pudiéramos salvar toda la saliva que producimos a lo largo de nuestra vida, se podrían llenar dos piscinas olímpicas. Otro dato curioso se refiere a los ronquidos que producimos. Al pasar los 60 años, un sesenta por ciento de los hombres y un cuarenta por ciento de las mujeres roncarán. Mientras que el promedio del sonido de los ronquidos es de 60 decibelios, el nivel de la voz normal, se pueden llegar a alcanzar los 80 decibelios. Los sonidos por encima de los 85 decibelios son considerados de riesgo para el oído humano.
¿Sabías que el color del pelo determina como de denso es el pelo de tu cabeza, y las personas rubias (los naturales) están los primeros de la lista. Las personas con los cabellos rubios tienen más folículos de media que las personas que tienen el pelo de otro color, siendo las personas pelirrojas las que menos folículos tienen. Al igual que el pelo, las uñas también crecen de forma natural, pero ¿sabías que las uñas crecen más rápido en la mano con la que escribimos y en el dedo más largo?
Por último, tenemos el factor del sueño. ¿Has oído alguna vez decir que “me muero por echar una buena siesta? Pues lo cierto es que si no dormimos, nos morimos, así de claro. Podemos estar sin comer durante semanas sin sucumbir, pero once días es lo máximo que se ha estado sin dormir. Después de once días de no dormir, entonces dormiremos… para siempre.