Dolores inexplicables que no debemos dejar pasar
Continuando con nuestro artículo sobre los dolores que van y vienen y no hacemos mucho caso, seguiremos viendo otros ejemplos de este tipo de malestar, y algunos síntomas que debemos tener en cuenta. Otro caso de dolor común al que no solemos dar mucha importancia, es el dolor abdominal. Cuando nuestro estómago empieza a dolernos y a provocarnos nauseas cuando hemos comido algo que olía extraño o llevaba tiempo fuera del frigorífico, no hay duda de que dicha comida puede ser la culpable. Sin embargo, hay otras veces donde no hay una causa clara de lo que causa el dolor. La zona estomacal y el abdomen en general es una zona muy atareada, y un dolor inusual en esta área puede ser una señal de que varias cosas pueden andar mal.
Problemas con órganos cercanos, como pueden ser los riñones, pulmones o el útero en las mujeres, puede resultar en un malestar originado en el abdomen. Un dolor en la parte baja derecha del abdomen puede significar una apendicitis inflamada, y esto puede significar que una operación es necesaria. Un dolor abdominal también puede significar muchas cosas, y si el dolor es en la parte superior del abdomen, puede ser un páncreas inflamado. El descanso, fluidos intravenosos y antibióticos pueden resolver este problema. También se puede culpar a este dolor a un bloqueo intestinal. Si esto no es rápidamente tratado, puede resultar en problemas graves, por lo que debemos ir al médico sin pensarlo.
Por último, un hígado inflamado debido a una hepatitis, podría causar un dolor en el estómago. Hay diferentes formas de esta enfermedad, y una de las más graves es la hepatitis C, la cual puede causar un fallo hepático. Nada que cause un dolor abdominal es bueno, pero cada condición es muy específica y no significa que sea grave. De todos modos y como se ha dicho anteriormente, estos dolores puede ser signos de algo que puede aparecer el futuro, por lo que nos interesa saberlo cuanto antes. Consultarlo con un médico es la mejor solución.
Otra cosa a la que no solemos dar demasiada importancia es la sensación de quemazón en manos y pies, o sensación de que se nos duermen. Si has dejado alguna vez las piernas cruzadas durante demasiado tiempo, es probable que hayas experimentado esa sensación de muchos pinchazos al cambiar de posición. Esto es causado por una disminución de la circulación de la sangre. Por suerte, esta sensación desaparece rápidamente en cuanto te mueves un poco, pero mientras está ahí, es una combinación de dolor y ligeros pinchazos.
Si tus pies y manos tienen esta sensación incluso cuando no has estado en una posición extraña o parado mucho tiempo, puede ser un signo de daños en los nervios. Los síntomas como adormecimiento, pinchazos o sensación de calor fuerte, puede tener su debido a una neuropatía. Una neuropatía puede tener muchas causas, incluyendo diabetes, abuso de alcohol, falta de ciertas vitaminas u otros motivos, como infecciones y envenenamiento por toxinas. Algunas veces (no todas) tratar el problema principal de estos adormecimientos puede hacerlos desaparecer. Las aspirinas y los analgésicos pueden ayudar a desaparecer esta sensación, aunque buscar el consejo de un experto es la mejor solución si pasa frecuentemente.
Otro dolor que no debemos ignorar nunca es un dolor testicular. Este dolor suelte indicar una condición que podría ponerse mucho peor si se ignora por mucho tiempo. Puede ser cualquier cosa desde una hernia hasta un cáncer. Podría ser un problema del conducto seminal que está causando una torsión, lo cual puede ser muy doloroso. Si el dolor lleva un cierto tiempo y no desaparece, debemos ir a urgencias para ver de qué se trata. Por supuesto, el dolor puede ser por muchos motivos y suele desaparecer al poco tiempo. Sin embargo, si es un dolor regular y sin un motivo aparente, no debemos dejarlo correr.
Otro de los dolores típicos que no suelen tener demasiada explicación a primera vista, son los dolores de cabeza. Mientras que estos dolores algunas veces aparecen de la nada, suelen desaparecer de la misma manera. De todos modos, esto puede ser signo de algo más serio. Si los dolores de cabeza son muy fuertes y casi inaguantables, puede ser signo de los principio de un ataque o infarto cerebral. Estos ataques ocurren cuando un coágulo de sangre o placa en las venas y arterias se liberan y viajan por el cuerpo, finalmente acabando en nuestro cerebro. Cuando esto ocurre, puede bloquear temporalmente la una arteria impidiendo el paso de la sangre, y causando un ataque.
Aparte de los dolores de cabeza, otros signos de este problema puede ser dificultades cognitivas o neurológicas, como problemas al hablar o al andar. De hecho, las personas con este problema pueden súbitamente caer al suelo. Algunos síntomas más “ligeros” son mareos, problemas visuales, o simplemente dificultad para sostener cosas en la mano. Sea como sea, hay que buscar ayuda médica de inmediato. La rapidez es clave en un asunto de este tipo.