Algunos dolores que no debemos ignorar
Todos nosotros hemos experimentado dolores aleatorios, misteriosos y algunas veces intensos en algún momento de nuestra vida. La mayoría de nosotros solemos ignorarlos y normalmente el dolor desaparece de la misma manera en la que apareció – por si mismo y sin ninguna explicación. Esto dolores no son muy diferentes de los extraños sonidos que algunas veces hace nuestro coche de vez en cuando. Algo empieza a crujir o chirriar, y el sonido desaparece en un momento dado. Los que no somos mecánicos no solemos pensar más en ello. Sin embargo, al igual que un coche, los dolores de nuestro cuerpo suelen empeorar con el paso del tiempo, y pueden ser un signo de un problema diferente que no se ha mostrado todavía. Tanto los mecánicos como los médicos, suelen preguntarse porque no se les consulta de estos problemas mucho antes, según aparecen los primeros síntomas.
Mientras que no todos los dolores que puedes sentir son indicativos de una emergencia inmediata, algunos dolores misteriosos simplemente no deberían ser ignorados. Mientras que solo algunas personas van al médico por cualquier cosa, hay muchos médicos que prefieren tratar problemas de salud antes de que sean emergencias que pueden poner en riesgo la vida del paciente. Por lo tanto, ¿qué dolores no deberíamos dejar pasar como si no pasar nada? ¿Qué debemos hacer si surge uno de estos dolores de vez en cuando y no tenemos ni idea de donde vienen? Empezaremos por uno de los dolores inexplicables más comunes que se suelen tener: el dolor en el pecho.
Aunque este apartado se centra en posibles problemas de corazón, un dolor en el pecho no es la única indicación de que algo no va bien. Piensa en el siguiente escenario: Es un día caluroso de verano, y estás trabajando en lo algo que te está haciendo sudar la gota gorda. Paras para limpiarte la frente cuando te empieza a doler la mandíbula. Se nos ha educado bien en ver los síntomas de posibles ataques de corazón, por lo que estamos pendientes siempre del dolor en el pecho. Por lo tanto, ignoramos el dolor en la mandíbula, y lo achacamos a algo de estrés o por no haber dormido bien. Por desgracia, una mandíbula que duele puede ser una señal que tu corazón está estresado. Puede ser un aviso de un problema coronario o que ya ha sucedido.
El dolor de un ataque de corazón suele mostrarse en otros sitios, aparte de en el pecho: el hombro, el brazo, abdomen, mandíbula baja o la garganta. No hay que ignorar los dolores en la mandíbula, ya que es un signo que nos puede avisar de otro problema, lo cual es bueno, ya que podemos entonces prevenirlo con antelación. Si nos duele la mandíbula, el brazo o el hombro, y el dolor no remite, lo mejor es ir a urgencias y asegurarse de que todo va bien. Aunque el dolor se vaya, no está de más ir al médico para hacernos un chequeo. Esto simplemente puede añadir un buen número de años a tu vida.
Otro de los dolores más comunes y extendidos, es el dolor de lumbago, y por supuesto uno de los más ignorados. Durante el año, ¿quién no conoce a alguien que tiene un dolor de lumbago? ¿Quién no ha sufrido por lo menos una vez este tipo de dolor? Lo cierto es que, a no ser que sea un ataque agudo de lumbago, solemos soportarlo y seguir con nuestras tareas. Muchas veces simplemente pedimos la baja médica y aguantamos en casa una semana hasta que el dolor remite, usando calmantes e inflamatorios.
Lo cierto es que nuestra espalda baja, como toda la espalda en general, es una zona muy compleja. Contiene una estructura complicada formada por músculos, tejidos, grupos nerviosos y vértebras. Sin toda esta estructura, nuestros cuerpos no se podrían sostener por si solo. Algunas veces un dolor en la parte baja de la espalda no solo es lumbago, sino que puede ser un problema de los riñones. Puede estar relacionado con la formación de piedras en el riñón, donde el dolor suele pasar por si solo. Si un riñón está infectado, se hinchará causando un dolor en la parte de atrás de la espalda. También puede ser señal de tumores en el riñón.
Si tenemos dolores de lumbago frecuentemente, no está de más ir al médico para hacernos una radiografía y las pruebas que el médico vea aconsejables, ya que puede ser signo de otro problema, como se ha visto. Debemos cuidar nuestros riñones, y este tipo de dolor puede estar avisándonos de algo. En la siguiente parte del artículo, seguiremos viendo estos tipos de dolor a los que debemos prestar atención. Lo puedes ver pulsando aquí.
Artículos relacionados
¿Qué terapias de dolor existen?
Aunque la mayoría de las veces los dolores son pasajeros, existen los dolores crónicos, los cuales pueden ser un problema. Existen terapias del dolor que pueden ayudar con este tipo de malestar. Lo veremos a continuación...