Más consejos para dormir bien
 |
|
|
|
|
|
|
Siguiendo con nuestro artículo sobre como dormir mejor con unos sencillos remedios que podemos hacer en cualquier sitio, veremos más de estos “trucos” que definitivamente nos harán dormir bien y de un tirón. Habrás oído que es malo cenar demasiado antes de irse a dormir, y lo cierto es que es verdad. Una buena práctica es terminar de comer al menos tres horas antes de irse a la cama. Comer o beber demasiado te puede hacer sentir incómodo cuando nos tumbamos en la cama, por lo que hay que evitar las comidas copiosas a la hora de acostarnos. Lo mismo pasa con las comidas demasiado picantes cuando se acerca la hora de dormir, ya que la acidez que puede producir (no en todo el mundo) puede afectar a nuestro sueño durante la noche. Intenta restringir demasiados líquidos durante la noche, lo cual ayudará que no nos despertemos con ganas de ir al servicio durante la noche. Esto no incluye cierto tipo de infusiones que han demostrado ser de gran ayuda a la hora de acostarse.
Aunque ya se ha comentado en el artículo anterior, hacer ejercicio regularmente es una de las soluciones clave cuando se trata de dormir bien. Es conveniente hacer este ejercicio varias horas antes de acostarnos, ya que así nos facilitará el conciliar el sueño y dormir sin despertarnos durante la noche. Si lo hacemos justo antes de acostarnos y hacemos ejercicio esporádicamente, puede tener el efecto contrario y dificultar nuestro sueño. El ejercicio hace que la temperatura de nuestro cuerpo suba, y luego lleva varias horas para que vuelva a ser normal. Un cuerpo a una temperatura ideal está asociado a dormir bien. Por tanto, hazlo por la tarde por ejemplo, cuando faltan todavía algunas horas para irse a la cama.
Otro consejo y que es bastante obvio, es evitar la cafeína en cualquier de sus formas (café, té, chocolate, o bebidas refrescantes asociadas) cuando se acerca la hora de acostarnos. Como ya sabrás, la cafeína es un estimulante, lo cual significa que nos produce un efecto de alerta, el cual no nos conviene en absoluto. Los restos de cafeína permanecen en nuestro cuerpo de tres a cinco horas, pero puede afectar a ciertas personas hasta doce horas después de haberse consumido. Incluso si piensas que la cafeína no te afecta, puede tener consecuencias en tu sueño y afectar la calidad del mismo. Por tanto, intenta evitar la cafeína unas seis horas antes de acostarte, lo cual es una sencilla prevención que puede ayudar bastante.
La nicotina es otro producto nada aconsejable para poder dormir bien. Lo primero que deberías hacer es dejar de fumar, pero si no es así, intenta evitar hacerlo cuando se acerca la hora de dormir. La nicotina es un estimulante, y por tanto tiene un efecto parecido a la nicotina anteriormente explicado. Cuando los fumadores se van a dormir, experimentan episodios de abstinencia debidos a la nicotina, lo cual perjudica el transcurso del sueño. Se ha demostrado que la nicotina también provoca otros trastornos del sueño, como problemas despertándose por la mañana, sueño inquieto e incluso pesadillas. Dormir mal es simplemente otra razón para dejar de fumar, y nunca debemos fumar en la cama bajo ningún concepto.
Por último, el alcohol es otro de los enemigos que tenemos a la hora de no poder dormir bien. Evitar el alcohol cuando se acerca la hora de dormir es muy importante, ya que aunque la gente piensa que es un sedante, realmente hace el efecto contrario. Aunque al principio el sujeto que ha consumido alcohol se duerme rápidamente, esto es solo por unas breves horas, donde normalmente se despierta a mitad de la noche y con muchas dificultades para volver a dormir. Esto es debido a la llamada resaca, o deshidratación que produce el alcohol en nuestro organismo. De todos modos, si los problemas para conciliar el sueño se prolongan demasiado, lo mejor es ir al médico para pedir consejo y tratamiento.
Artículos relacionados
Consejos para dejar de roncar
El problema de los ronquidos es algo que afecta a mucha gente, tanto a hombre como ha mujeres. Veremos a continuación algunas maneras de dejar de roncar de una forma simple y natural, o por lo menos aliviar el problema...