Problemas de la enfermedad obstructiva crónica
Por desgracia, una enfermedad obstructiva crónica sigue siendo una causa de problemas de salud y muerte entre un gran número de pacientes. Los médicos y los pacientes se sienten a veces frustrados por la falta de tratamientos para poder mejorar la fuerza y aguante de los pulmones, contra un lento declive que muchas veces afecta al enfermo. Aquellos con enfermedades crónicas como enfisema, deben seguir tener un constante seguimiento del problema para poder mejorar la calidad de vida y mejorar la capacidad pulmonar. El enfisema y las enfermedades de obstrucción pulmonar crónicas se refieren a la pérdida de la función de los pulmones. Unos pulmones normales están continuamente contrayéndose y expandiéndose, permitiendo que unos diminutos sacos de aire llamados alvéolos, reciban oxígeno y liberen dióxido de carbono. Las funciones empiezan a declinar cuando los alvéolos son destruidos y los pulmones pierden sus propiedades elásticas naturales.
Otros problemas pulmonares que pueden surgir son por la pérdida muscular en la pared del pecho. Si los músculos del pecho son débiles, tendrán que trabajar mucho más para poder mover el aire dentro y fuera de los pulmones de forma eficiente. Unos músculos débiles también limitan la habilidad de toser. Si una persona no puede toser, no puede aclarar las mucosidades adecuadamente. La acumulación y exceso de mucosidades impide la correcta respiración y puede dar lugar a posibles infecciones. Se deben hacer varias cosas para prevenir y superar problemas como los aquí descritos. Una de las primeras cosas que hay que hacer es seriamente dejar de fumar si es que se tiene este hábito. Uno de los peligros que tienen los fumadores crónicos, es que exponen los alvéolos de sus pulmones a productos nocivos, y esta alvéolos llevan oxigeno al riego sanguíneo.
Muchos de los daños provocados a los alvéolos por fumar son irreversibles, y cuanto más nos exponemos al humo del tabaco, más riesgo hay de provocar daños. Esto es también verdad en los fumadores pasivos si se exponen por muchos años. Si por cualquier motivo estamos expuestos a algo que puede provocarnos una enfermedad obstructiva crónica, debemos hacer algo de forma instantánea y no dejarlo para más tarde. No podemos arrepentirnos y lamentarnos más tarde pensando que podíamos haber hecho algo.
La inflamación se está comúnmente asociando cada vez más a muchas enfermedades crónicas, incluyendo el enfisema. La inflamación crónica en un órgano, incluyendo los pulmones, finalmente puede llevar a cicatrices en el tejido y pérdida de funciones. Controlar la inflamación puede ayudar a los pulmones al disminuir las producción de mucosidades y reduciendo la destrucción del tejido. Al disminuir este proceso, el cuerpo puede mantener una sana ventilación. La alimentación para prevenir casos de inflamación puede también beneficiar el resto del cuerpo, como por ejemplo el cerebro y el corazón. Las dietas deberían ser altas en frutas y vegetales, preferiblemente orgánicos.
La leche y los productos lácteos en general producen mucosidades. Al evitar la leche, los pacientes con problema suelen encontrarse menos congestionados, lo cual puede ayudar con los síntomas de la bronquitis crónica. El consumo de bebidas debería centrarse en agua y te verde. El te verde contienen muchos antioxidantes, una categoría de vitaminas que puede ayudar a prevenir o controlar los daños en los tejidos de los pulmones.