Los maestros en la interpretación de los sueños
Si hay que hablar de una figura presente en la interpretación de los sueños y la teoría de cómo se componen, hay que hablar de Sigmund Freud. En el campo psicológico, las teorías de Freud están basadas en la idea de la represión – los deseos que no seremos capaces de expresar en un entorno social. Los sueños permiten a la mente inconsciente sacar esos pensamientos inaceptables y los deseos reprimidos. Por esta razón, esta teoría sobre los sueños se centra principalmente en los deseos sexuales y los simbolismos. Por ejemplo, cualquier objeto cilindricote puede representar un pene, mientras que una cueva o un objeto con una abertura, podría representar una vagina. Por ello, y según Freud, un tren entrando en un túnel, podría tratarse de una interacción sexual. De todos modos, hay que recordar que Freud vivió en la época victoriana donde la represión era grande y se podía explicar este punto de vista.
Otro representante de los sueños fue Carl Jung, el cual estudió las teorías de Freud, pero pronto decidió que sus propias ideas diferían de las de Freud hasta tal punto, que necesitaba ir en su propia dirección. Estaba de acuerdo en el origen psicológico de los sueños, pero más que estar basados en sus orígenes de nuestras necesidades primarias y deseos reprimidos, pensó que los sueños nos permiten reflejarnos a nosotros mismos, y resolver situaciones o razonar ciertos asuntos que tenemos en mente.
Más recientemente, los investigadores Allan Hobson y Robert McCarley pusieron en juego otra teoría que echaba de lado las anteriores ideas de psicoanálisis. Sus investigaciones sobre lo que pasa en nuestro cerebro mientras dormimos les dio la idea de que los sueños simplemente son los resultados de impulsos cerebrales eléctricos aleatorios, los cuales sacan imágenes de experiencias almacenadas en la memoria. La teoría es que estas imágenes NO forman las historias que recordamos como sueños. En lugar de eso, nuestras mentes despiertas, intentando dar sentido a las imágenes, crean las historias sin darnos cuenta de ello – simplemente porque el cerebro quiere dar algún sentido de lo que está experimentando.
Mientras que esta teoría creo bastante revuelo en el campo de la investigación de los sueños, al apartarse de las teorías asentadas hasta el momento, ha aguantado el paso del tiempo y es todavía algunas de las teorías de sueños más prominente.
Fases del sueño
Cuando soñamos, pasamos por cinco fases. La primera fase es un sueño muy ligero del cual es muy fácil despertarse. La segunda fase se mueve a un sueño algo más profundo, y las fases tres y cuatro representan nuestro sueño más profundo. La actividad de nuestro cerebro a través de estas fases va ralentizándose gradualmente, por lo que en nuestro sueño más profundo, solo estamos experimentando ondas delta – las ondas cerebrales más bajas. Después de unos noventa minutos de dormirnos y después de la cuarta fase, comenzamos el sueño REM.
REM viene del inglés ‘Rapid Eye Movement’ que significa movimiento rápido de ojos, y fue descubierto en 1953 en la universidad de Chicago. El estado REM se caracteriza principalmente por los movimientos de los ojos y se encuentra en la quinta fase del sueño. Durante el estado REM ocurren varios cambios psicológicos. El ritmo del corazón y la respiración aumentan, al igual que la presión sanguínea. El resto del cuerpo se mantiene paralizado hasta que abandonamos el sueño REM. La parálisis se produce por la liberación de la glicina, un aminoácido que va desde nuestro cerebro hasta nuestras neuronas.
Al ser el estado REM donde más sueños se producen, esta parálisis podría ser una manera natural de asegurarnos de que reaccionamos o nos movemos durante el sueño. De otra manera, si estás durmiendo cerca de alguien que está soñando en un combate de boxeo, se podría recibir unos cuantos golpes. Aunque muchos sueños ocurren durante los estados REM, algunos estudios recientes han mostrado que los sueños pueden ocurrir en cualquiera de las fases. Durante la noche, pasamos por las cinco fases varias veces. Sin embargo, cada ciclo incluye más estados REM y menos suelos profundos (fase tres y cuatro).
¿Qué pasaría si no tuviéramos el estado REM? Hace algún tiempo se creía que sin estado REM no había sueños. En ciertos estudios con pacientes, al despertar a dichos sujetos cuando entraban en el estado REM, les provocaba ansiedad, irritabilidad y dificultad en concentrarse. También se notaba un aumento en el apetito. Sin embargo, algunas investigaciones recientes asocian el estado REM con el aprendizaje. Se está investigando la falta de estados REM en el aprendizaje en ciertas habilidades – tanto físicos como mentales. Esta conexión parece fuerte debido al factor que los niños y los adolescentes experimentan más estados REM que los adultos.
En la siguiente sección, veremos los recuerdos que nos quedan de los sueños.