Lesiones al correr o andar y como evitarlas
Un buen programa para correr o andar debería hacerte disfrutar de los beneficios de hacer este sano ejercicio sin tener lesiones. Sin embargo, no importa el cuidado que tengas que un programa bien diseñado para correr o andar, probablemente tengas algún tipo de dolores menores y agujetas – simplemente porque vas a estar pidiendo a tu cuerpo para que haga cosas que no has estado haciendo en años. Por este motivo, es buena idea tener un conocimiento de las posibles lesiones que nos puede ocurrir si decidimos dedicar algunas horas al correr o andar. El dolor es una manera que tiene nuestro cuerpo de comunicarse con nosotros. La mayoría de las veces, el dolor será causado por una mala técnica de correr o andar: calzado inapropiado, superficies demasiado duras, sobrepasarse al correr o andar, no tomarse los descansos necesarios, etc. Si no se puede averiguar la causa del dolor, es mejor hablar con un especialista o un médico.
Los más irónico sobre los ejercicios aeróbicos, es que lo hacemos para mantener ciertos órganos importantes más sanos, como el corazón y los pulmones, mientras que al mismo tiempo podemos provocar problemas en otras partes también importantes, como son las piernas, rodillas y tobillos. Para ayudar a prevenir lesiones y mantener el dolor provocado por el ejercicio lo más bajo posible, se deberías hacer tres cosas: Hay que cuidar mucho los pies, reforzar los músculos en los pies, las piernas y abdomen, y finalmente desarrollar una buena flexibilidad en todo el cuerpo. Poner en forma los músculos de la parte baja de nuestro cuerpo se hará de forma natural y automática si corremos o andamos regularmente. De todos modos, podemos ayudar con otras actividades que aceleren el proceso, como con pesas, ejercicios específicos y otras actividades pensadas para esto. Sin embargo, para mantener y desarrollar flexibilidad, se necesitará realizar muchos estiramientos mientras hacemos la rutina de correr y andar.
Hay varios tipos de lesiones y dolores que se pueden producir con este ejercicio, desde lesiones en los pies hasta calambres, esguinces, roturas, etc. Es importante recordar que si una persona con diabetes o problemas circulatorios quiere hacer un programa de ejercicios de cualquier tipo, debe consultar con un médico antes de empezar. Estas enfermedades son especialmente vulnerables a heridas en los pies, y las consecuencias de cortes, golpes o moratones podrían ser un problema.
Para empezar un buen programa de entrenamiento, lo primero en lo que debemos podemos empezar a proteger son los dedos de los pies. Si empiezas a correo o andar como deporte sin el calzado adecuado, los dedos de los pies nos harán saber el error que hemos cometido. La mayoría de los problemas de este tipo es resultado de un calzado pobre o incorrecto. El ancho, longitud y forma de nuestros pies cambian con la edad, por lo que debemos tener esto siempre bajo control cuando vamos a la tienda a comprar calzado nuevo. La medida del calzado no siempre nos dice si nos cabrá de forma ideal, ya que cada fabricante tiene sus propias variaciones en estas medidas. Por tanto, dedicar más tiempo a este tipo de compra realmente merece la pena.
Cuando vayas a probarte el calzado, asegúrate de que el calzado se ajusta bien en la parte frontal del pie. Uno de los pies es probablemente más grande que el otro, y ese pie más grande es el que tenemos que ajustar a nuestro calzado. Algunos problemas en las uñas en los pies pueden ser los causantes de problemas posteriores al hacer deporte. Es aconsejable cortarse las uñas de los pies con un corta-uñas, y así no dejar las bordes demasiado apurados. Esto evitará que la uña crezca metiéndose en la carne.
Otro problema son los juanetes. Un juanete es una deformidad en la junta del dedo gordo del pie donde la articulación sobresale al exterior y el dedo gordo coge un ángulo hacia el interior hacia los otros dedos. Aunque la tendencia de desarrollar este problema suele ser hereditario, un calzado incorrecto puede provocar el problema o agravar la condición. Según la articulación se inflama cada vez más, el juanete crece queda más hinchado, blando y dolorido. En esta situación hay que empezar un tratamiento donde lo primero es llevar un calzado adecuado y corregir la deformidad. Si el problema ya está muy avanzado, entonces se suele recurrir a la cirugía para solucionar el problema. Lo que se hace es alinear de nuevo la articulación y eliminar el exceso de hueso.
Los problemas en el tendón de Aquiles es otra de las cosas que podemos sufrir con un ejercicio incorrecto al correr o andar. El tendón de Aquiles es un grueso tendón en la parte de atrás de la pierna que conecta el talón y el pie a los músculos traseros de la pierna. Controla las acciones dinámicas de los tobillos. Los expertos en medicina deportiva han identificado tres tipos de problemas con este tendón. La primera es tendinitis, que es una inflamación del tendón. El segundo es una ruptura parcial que consiste en el desgarro de algunas fibras en el tendón. La tercera es una ruptura completa o una rotura en el propio tendón. Las últimas dos no son comunes en la gente que solamente anda, porque no se ejerce tanta presión en el tendón.
En la siguiente parte del artículo hablaremos de la tendinitis y como nos puede provocar problemas en nuestro ejercicio diario. Lo puedes ver pulsando aquí.