Datos de las operaciones de lobotomía
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Solo en los Estados Unidos, se lobotomizaron unos 50 mil pacientes en un periodo de 10 años entre los años cuarenta y cincuenta. En aquellos tiempos se llamaban las operaciones del “alma”, y se decía que eran muy útiles para tratar muchas enfermedades mentales aparte de la esquizofrenia, como por ejemplo la depresión, el dolor crónico y otras condiciones mentales y físicas. El equipo médico que conducía estas operaciones, liderada por el doctor Freeman – el cual hemos mencionado en el artículo anterior – creía firmemente que esta intervención aliviaba el sufrimiento a los pacientes. Lo cierto es que en algunos casos así era. La primera de estas operaciones fue realizada a mediados de la década de los cuarenta en una paciente llamada Ellen Ionesco, la cual estaba diagnosticada como una persona “violenta suicida”. Después de la operación, la familia agradeció el cambio que se había producido en esta persona, ya que había cambiado como de la noche a la mañana. Estas operaciones tuvieron un gran éxito dados los cambios radicales que producían a enfermos con un comportamiento extremos, y eran las familias las que más apoyaban estos cambios.
No todos los pacientes eran tan felices después de haberse sometido a una lobotomía. Se descubrieron algunas intervenciones de dudosa moralidad, como por ejemplo el caso de un niño de doce años que fue lobotomizado por Freeman a principios de los años sesenta. No estaba mentalmente enfermo; si madrastra quiso cambiar su personalidad que le encontraba desafiante. Una vez se hizo adulto, dijo que esta operación le había perseguido toda la vida, sumiéndole en un estado inestable y manteniéndole en instituciones durante muchos años. De hecho, uno de los fracasos más sonados que tuvo el grupo médico de Freeman, fue con la hermana de John Kennedy, que fue sometida a una lobotomía en su juventud. Rosemary Kennedy era descrita como una persona tímida y fácil de llevar durante su infancia, pero en la adolescencia se volvió rebelde y malhumorada. Un médico sugirió que una lobotomía podía calmar la actitud de Rosemary. En ese momento Freeman no había desarrollado la lobotomía transorbital, por lo que hizo una lobotomía prefrontal.
La operación hizo que Rosemary fuera más manejable, esencialmente porque dejó su mente con una capacidad de una niña pequeña. No podía hablar de forma clara o controlar los movimientos de su cuerpo, y se podía quedar mirando a la nada durante horas. Pasó el resto de su vida en una institución. Se han dicho muchas cosas sobre este caso; algunos investigadores han dicho que tenía cierto retraso antes de la operación, y otros piensan que tenía una enfermedad mental. Sea como sea, la operación empeoró la situación en la que estaba, la polémica quedó servida. Otros muchos pacientes se quejaron de los resultados de estas intervenciones. Esto hizo que muchos neurólogos criticarán este tipo de operaciones, aunque siempre poniendo excepciones.
El neurólogo doctos Elliot Valenstein dijo de las lobotomías, que podemos encontrarnos con resultados muy desagradables, algunos trágicos, otros con excelentes resultados y luego un poco de ambos. Al variar los resultados tanto de una condición a otra, ¿Por qué las lobotomías se convirtieron en un método para tratar las enfermedades mentales? La respuesta está en el estado de la psiquiatría durante los tiempos que la lobotomía se popularizó. En los años 30 los tratamientos estaban bastante limitados, y hasta el momento, lo que se hacía con personas con enfermedades mentales graves era someterlas y encerrarlas. Prácticamente no había tratamiento para los pacientes con esquizofrenia. Se empezaron a probar ciertos sedantes y drogas que suprimían el sistema nervioso del paciente, y también surgieron ciertas terapias alternativas.
Los tratamientos para la esquizofrenia consistían en baños fríos y calientes alternándolos durante horas. Había también algunos tratamientos de choque, como eran por ejemplo la insulina y los electroshock, los cuales se siguen utilizando hoy en día para ciertas enfermedades. Estos tratamientos generalmente no curaban la esquizofrenia y otras condiciones mentales. Ciertos problemas económicos en la sanidad y la crisis heredada por la gran depresión, hicieron que una forma rápida, barata y simple fuera una buena opción para aliviar ciertas enfermedades mentales. Por supuesto, esto hizo que la lobotomía fuera una opción durante años. Se llegaba a decir que hacerse una lobotomía, era igual de fiable y seguro que hacerse un empaste en el dentista. Los resultados eran rápidos y apenas costaban dinero. Se podía hacer prácticamente en cualquier sitio, por lo que parecía la curación milagrosa.
Aunque ya está prohibido en la mayoría de los países, todavía se practica en ciertos sitios, como por ejemplo en dos hospitales de Inglaterra, donde se utiliza para desordenes compulsivos obsesivos y depresiones severas.