¿Qué hace que nuestros nudillos crujan?
Si has entrelazado los dedos, extendido las palmas hacia delante y doblado los dedos hacia atrás, habrás apreciado el sonido que producen nuestros dedos. Las articulaciones producen un ruido seco, el cual ocurre cuando las burbujas estallan en el fluido que rodea la junta. Las juntas son los puntos de encuentro de dos huesos separados, unidos y en su sitio por conexiones formadas por tejidos y ligamentos. Todas las juntas en nuestro cuerpo están rodeadas de fluido sinovial, el cual es un líquido claro y espeso. Cuando estiras o flexionas tus dedos para hacen sonar tus nudillos, estás causando que los huesos de las juntas se separen. Según lo hacen, los tejidos de las conexiones que rodean la junta se estiran. Al estirar este tejido, aumentas su volumen.
Como sabemos de las clases de química, con un incremento de volumen, viene un descenso de la presión. Por lo tanto, mientras baja la presión del fluido sinovial, los gases disueltos en el líquido se vuelven menos solubles, formando burbujas por medio de un proceso llamado cavitación. Cuando la articulación se estira lo suficiente, la presión en el tejido cae de una manera tan baja, que las burbujas estallan, produciendo ese estallido que asociamos con los crujidos de nudillos.
Lleva unos treinta minutos que el gas se vuelva a disolver en el líquido de la junta o articulación. Durante este periodo de tiempo, los nudillos no volverán a crujir. Una vez que el gas se ha vuelto a disolver, la cavitación es posible de nuevo y se puede volver a crujir los nudillos. Sin embargo, ¿es perjudicial provocar este sonido con nuestras articulaciones? Hay pocos estudios sobre esta práctica, pero uno realizado por Raymond Brodeur y publicado en el periódico americano “Terapias sicológicas y manipulativas”, examinaron a 300 personas que suelen crujir sus nudillos de forma regular, par poder determinar si había daños.
Los resultados no mostraban ninguna conexión aparente entre esta práctica y la artritis. Sin embargo, si mostraban señales de otro tipo de daños, incluidos daños en el tejido blando en las juntas y menos fuerza al agarrar objetos. Estos daños son posiblemente el resultado de los rápidos y continuos estiramientos de los ligamentos que rodean la articulación. Por un lado más positivo, se encontraron evidencias de una mejor movilidad de las articulaciones justo después de hacer crujir los nudillos. Cuando las juntas se manipulan, se estimulan los músculos que rodean la articulación, relajándolos.