¿Son malas las palomitas de microondas?
Las palomitas de maíz son una de los alimentos más populares para ciertas ocasiones y eventos, donde se suelen ver en fiestas, cines y en casa mientras vemos una película. Los vendedores de palomitas venden millones de bolsas de este producto al año, aunque algunos médicos y grupos de consumo están preocupados de que un químico que se usa para las palomitas de microondas para darle el sabor a mantequilla, puede tener algún riesgo para la salud. Este químico se llama diacetil, y se usa para la producción de palomitas de microondas. Se cree que también lleva al desarrollo de varios problemas pulmonares. El diacetil ocurre de forma natural en algunos alimentos, incluyendo la mantequilla y muchos productos lácteos, frutas, vino y cerveza. Se sabe que se usa en muchos productos alimenticios para añadir o aumentar el sabor a mantequilla.
El problema es que cientos de trabajadores en fábricas de palomitas han desarrollado una afección vulgarmente llamada “palomitas de pulmón”, aunque su nombre médico es bronchiolitis obliterans. El problema es ocasionado por respirar los humos derivados del diacetil, los cuales provoca daños en los pulmones. Los afectados tienen problemas para exhalar, y cuando el problema es más acentuado, puede ser mortal. En muchos casos, solo un transplante de puede salvar la vida del paciente. Se sabe de trabajadores de fábricas de palomitas que han muerto esperando un transplante de este tipo. El año 2007 fue decisivo para sacar a la luz este problema, ya que los murmullos de esta enfermedad se convirtieron en voces, y se empezó a plantear si los consumidores también podrían estar en peligro.
La publicidad provocada por este problema dio lugar a un posible caso de la enfermedad en un consumidor. Esto provocó que cuatro grandes compañías de palomitas de maíz anunciaran que estaban planeando dejar de usar diacetil. Así lo hicieron en los meses siguientes, aunque cada una dio unas razones diferentes para estas acciones. Investigando en años anteriores, se pudieron detectar casos de esta enfermedad en otros trabajadores, pero la sorpresa es que en otras fábricas – como por ejemplo de patatas fritas o caramelos – también habían enfermado. Como resultado de todo esto, se han pagado solo en Estados Unidos más de veinte millones de dólares en daños en juicios por personas que manejaban diacetil.
Los trabajadores afectados estaban expuestos a grandes cantidad de humo derivado del diacetil de una forma diaria. Esto deja la duda de si el consumidor podría estar en riesgo. Uno de los afectados por esta enfermedad dijo en su día que consumía palomitas de microondas unas dos veces al día, y lo hizo durante unos doce años. Decía que le encantaba el olor de las palomitas recién hechas, y que abría la bolsa enfrente de la cara para oler el interior. Con el paso del tiempo comenzó a tener problemas de respiración y una tos que no paraba, lo cual le llevó al diagnóstico de la enfermedad. Aunque no existe un vínculo decisivo entre el consumo de palomitas y la enfermedad, la conexión parece ser fuerte.
Comer palomitas de microondas es considerado algo que no ocasiona daño alguno. El peligro está en el humo que es expulsado en el proceso de cocinado, y la continua exposición a estos humos puede tener ciertos riesgos. Algunas fuentes han dicho que el diacetil es seguro para consumir, pero algunos grupos de consumidores dicen que se deberían hacer más estudios sobre el tema. Lo cierto es que hay cierta controversia sobre si este elemento es dañino para la salud o no, e incluso hay intención de prohibirlo en ciertos lugares, por lo menos hasta que se sepa mejor como funciona. Mientras que no salga nada definitivo que enlace la enfermedad con el consumo de palomitas de microondas, no parece haber problemas en seguir tomando este alimento – solo hay que tener cuidado con los humos o vapores, o vigilar que no contenga diacetil.