Modos de recordar la memoria - 2ª parte
Continuando el artículo anterior donde se daban varios consejos para mejorar la memoria, una de las claves para mantener el cerebro despierto y fresco es hacer ejercicio. Si haces un descanso en el trabajo o una pausa en los estudios, es una buena idea dar una vuelta al edificio donde estás, y notarás que tienes las ideas más centradas y te centrarás mejor. La obesidad y el sobrepeso es un problema no solamente es dañino para el cuerpo, sino que al final acaba pasando factura al cerebro, incluyendo posibles embolias y alzheimer. Sin un ejercicio adecuado y regular, las arterias pueden comenzar a quedarse bloqueadas y perder la habilidad de bombear sangre adecuadamente. Como todo el mundo sabe, esto también puede llevar a problemas de corazón entre otras muchas consecuencias.
El cerebro depende de energía recibida de una constante afluencia de oxígeno y nutrientes del torrente sanguíneo, y cuando estos nutrientes no llegan, la habilidad del cerebro para trabajar se ve comprometido. Por lo tanto, para mantener la sangre fluyendo al cerebro, tendrás que levantarte más de la silla (después de haber leído este artículo, por supuesto) para que la sangre bombee más y mejor. No importa lo que hagamos – andar, nadar, bailar, correr o ir al gimnasio pueden ser unas buenas formas de hacer ese ejercicio que nos falta. Muchos estudio señalan que las personas más activas físicamente, son las que tienen mejores resultados a la hora de hacer cosas.
La visualización y la asociación es un sistema muy bueno para recordar cosas. Se suele decir que una imagen vale más de mil palabras, por lo que convertir un número aleatorio de palabras en imágenes nos pueden ayudar a recordar las palabras mejor. Explicar este método con un ejemplo hará entender mejor como funciona, por lo que digamos que necesitas recordar que tienes una reunión de padres y profesores a las tres del mediodía. Tómate un momento y piensa en una imagen visual para el tres – por ejemplo con los tres cerditos del cuento. Algunas veces, cuanto más única sea la imagen, más fácil será recordarlo. Otro ejemplo puede ser que dejas las gafas o las llaves en la mesa de la cocina. Imagínate las gafas o las llaves comiéndose toda la comida en esa mesa. Mas tarde cuando vayas a buscar una de las dos cosas, tu cerebro recordará la visión que has imaginado antes.
Presta atención. Ocho segundos es más que suficiente para que te centres en algo con toda tu atención y transfieras de forma efectiva de la memoria corta a la larga. Por tanto, si queremos recordar algo a toda costa, debemos enfocar en ese algo durante un espacio de tiempo. Muchas veces no recordamos cosas porque no hemos puesto esa información en nuestro banco de memoria para empezar. Intenta prestar la mayor atención en reuniones importantes. Minimiza las distracciones tales como música, televisión o teléfonos móviles. Una manera de poder recordar algo que nos interesa es repetir en voz alta esa información varias veces. Esto hace que se quede mejor grabado en la memoria.
Puede que pienses que muchos consejos en este artículo son muy fáciles. Y realmente eso es lo bonito de los consejos – pero para beneficiarte del todo tendrás que practicar. No todo el mundo empieza a crear imágenes que le ayudan o usando métodos para centrarse mejoren las cosas. Debemos entrenarnos para que sea algo sencillo y útil. Puedes leer un artículo en un periódico y luego explicarlo a alguien con todos los detalles que puedas. Si estas en una reunión o en una cena con gente que no conoces, asigna un número a cada uno de los que te presenten asociándolo con el nombre. Después del primer plato intenta recordar los nombres de cada uno. Como verás, hay muchos modos de mantener activa nuestra memoria.