¿Qué es la regla de los 5 segundos?
Imagínate la escena: Estás a punto de probar el último bombón de chocolate de la caja. Según se coges y te lo vas a comer, se te hace la boca agua en anticipación de una dulce con tan buena pinta. Y de repente… se te resbala de la mano y cae al suelo rodando un para de metros alejado de ti. Sin embargo, está todavía intacto. Lo siguiente que decides puede se cualquier de estas dos opciones: aplicas la regla de los 5 segundos, coges el bombón otra vez, lo limpias y te lo comes… o lo coges, directamente lo tiras a la basura y te vas a la tienda a por otra caja de chocolatinas. Si has elegido la segunda opción, enhorabuena. Has evitado consumir algo cubierto con miles de gérmenes. De todos modos, se has elegido la primera opción, puede que te interese saber que la regla de los cinco segundos (seguramente inventada por algún goloso que no le importaban los gérmenes) es una sucia mentira, y nunca mejor dicho.
La idea de que la comida cogida del suelo antes de los cinco segundos, está totalmente libre de gérmenes, fue desmentida en el año 2003 en la universidad de Illinois. Se hizo la prueba de cubrir una superficie con la bacteria E.Coli y luego se echaron caramelos y dulces por la superficie. No solo se vio que la bacteria saltó rápidamente a los dulces, sino que se descubrió ciertos factores interesantes del comportamiento humano – los dulces eran más propensos a ser cogidos del suelo y consumidos, frente a vegetales u otros alimentos, En varias maneras, este estudio hizo surgir más preguntas que respuestas. ¿Tuvo la superficie de la comida que tocó el suelo un impacto en la transferencia de gérmenes? ¿Y el tipo de comida? Si 5 segundos era mal, ¿diez serían peor? Un equipo de investigadores decidió contestar a estas preguntas.
En el año 2007, científicos de una universidad del Sur de Carolina, decidió encontrar cuanta suciedad se pega a los alimentos y si dependía de las superficies el que se contaminada más la comida. Al aplicar la salmonela a la superficie de madera y alfombras de nylon, los investigadores no solo pudieron ver cuanto podían vivir los gérmenes en estos entornos, sino cuantos microorganismos se podían transferir a los alimentos.
Los investigadores descubrieron que la salmonela podía sobrevivir en estas superficies hasta un mes – y parece que se asentaban mejor en la alfombra. Sobre los rápido que podían saltar a los alimentos, se pudo ver que cuanto más tiempo el alimento estaba en el suelo, más gérmenes se transferían, independientemente de la superficie. Por lo tanto, cuando el alimento estaba en el suelo por 5 segundos, podían coger hasta ocho mil bacterias. Si se dejaban un minuto entero, este número de multiplicaba por diez. Combina esto con el factor de que solo hace falta diez cepas de salmonela para causar una infección, lo cual deja claro que la comida que se cae, se debe tirar.
Por supuesto, podríamos pensar que nuestra saliva y los ácidos estomacales podrían dar una buena lucha a esta comida contaminada. Lo cierto es que muchos sobreviven al Ph de nuestra saliva – de hecho les gusta. Algunos virus sobreviven muy bien en ciertas partes que se supone que nos protegen. Esto es lo que pasa con la salmonela. Cualquier bacteria que puede sobrevivir a la saliva, llegara con toda probabilidad al intestino. Es también importante considerar donde ha caído esa chocolatina o perrito caliente. Algunos especialistas dicen que hay diferencia entre los gérmenes que hay en el suelo basándose en su localización. La zona más infecciosa se suele da en los lavabos públicos. Los suelos y alfombras de lugares públicos son peligrosos en este sentido porque la gente transporta toda clase de bacterias y virus en los zapatos.
Por supuesto, no solo en la calle nos encontramos estas bacterias. En casa también las tenemos y tenemos que mantener una buena limpieza de la casa. La cocina y los servicios son los que se llevan la palma en cantidad de bacterias. En la cocina, la parte del fregadero es donde más se concentran. Podemos pensar que el asiente del retrete es el sitio con más gérmenes, pero el lugar más contaminado es el dispensador de papel. El siguiente punto es el toallero. Por fortuna, la mayoría de los gérmenes que tenemos a nuestro alrededor, en teléfonos, sofás, bolsas y otros sitios, se mantienen bajo control con una higiene básica. Sin embargo, la regla de los 5 segundos es algo inventado, y no debemos comer algo que se nos haya caído al suelo.