Salud y Remedios  
 

Más remedios caseros para el asma

Una de las claves para tener bajo control el asma de una forma efectiva, es prevenir un ataque antes de que ocurra. Seguiremos dando algunos consejos para realizar algunos cambios diarios en nuestros hábitos, que pueden ayudar a evitar la aparición de un ataque de asma.

Abandona el hábito de fumar – El humo del tabaco puede ser un irritante que provoque el asma. De hecho, es uno de los peores irritantes que se conocen ya que afecta a las membranas mucosas del aparato respiratorio y reduce la respuesta inmunológica dejando al fumador más expuesto a una infección respiratoria. Dejar de fumar no solo reducirá las posibilidades de desarrollar asma, sino reducirá también otras enfermedades relacionadas. Los no fumadores que viven con fumadores también se ven afectados si tienen un problema de asma, por lo que ya tenemos otro motivo para dejar el tabaco.

El tiempo – Presta atención de cómo los cambios de temperatura afectan a nuestro asma. No es mal idea hacer un seguimiento e irlo apuntando en un bloc de notas o un cuaderno, sobre todo cuando tengamos un ataque de asma. Sabiendo las condiciones del tiempo que nos hacen más vulnerables a la aparición del asma, te puede ayudar a evitar muchos problemas. Cada persona responde a los cambios de temperatura de diferente manera, por lo que es importante este tipo de seguimiento.

Por ejemplo, la gente con asma debería quedarse en casa lo máximo posible si hace un frío extremo en el exterior, ya que el aire frío podría causar un espasmo en los conductos bronquiales. Lo mismo pasa si hace un viento muy fuerte. El viento puede llevar polución y polen que puede perjudicarnos si nos coge andando por la calle. Si te gusta pasear bajo al lluvia estás de suerte, ya que la lluvia limpia el ambiente de elementos que provocan alergias y por tanto el asma.

Cuida lo que comes – La pregunta de qué alimentos son los que hacen brotar el asma, todavía está por contestar. Algunos alimentos como la leche, el marisco, los huevos, el chocolate o las fresas pueden tener una reacción alérgica, incluyendo síntomas de asma. Hay que estar pendiente si tenemos un ataque de asma para saber si ha sido provocado por algo que hemos comido. Hay que recordar que un brote alérgico puede ocurrir en la siguiente hora después de haberlo ingerido.

Existen evidencias científicas que muestran que las alergias relacionadas con los alimentos, no son uno de los principales motivos de los ataques de asma en adultos. No obstante, puede que hayas notado que ciertas comidas pueden empeorar los síntomas de una alergia o un asma. Para cualquier duda sobre los alimentos que nos pueden afectar, lo menor es consultar con un profesional.

Cuida ti salud  - Problemas de diferente tipo, como una infección respiratoria, puede provocar asma al afectar a los bronquios. Mantener un estado de salud bueno es claramente algo bueno para nosotros en cualquier circunstancia, pero también puede reducir drásticamente las posibilidades de tener asma, o al menos la intensidad de los ataques. Si tenemos facilidad de coger la gripe, no es mala idea vacunarnos todos los años para prevenirlo. Hacer ejercicio, comer sano y evitar las situaciones de posible contagio de enfermedades comunes, es un buen comienzo para evitar los síntomas de asma.

Evita el sobrepeso – Tener un exceso de sobrepeso puede causar que la gente respire más profundamente, haciendo que el corazón trabaje más para suministrar de sangre a los músculos y órganos. Si somos asmáticos, esto no ayuda demasiado a nuestro bienestar. Los medicamentos contra el asma pueden hacer que ganemos algo de peso, por lo que debemos hablar con nuestro médico para establecer una dieta y ejercicios para compensar esa subida de peso, o bajarlo si ya lo tenemos.

Hacer ejercicio – Durante muchos años, se ha dicho que la gente con asma debe evitar hacer ejercicio porque puede provocar un ataque. En realidad, hacer ejercicios suaves aeróbicos sin forzar nuestro cuerpo, puede ser muy beneficioso. Se debe empezar por un calentamiento antes de realizar cualquier ejercicio y nunca agotarnos o quedarnos sin respiración. De todos modos, si notas que los ejercicios que estás haciendo empeoran tu asma, déjalos de inmediato y prueba otros. Por ejemplo, puede que no toleres correr pero puedas ir a nadar regularmente.

Anterior...

 
 
Salud-y-Remedios.com - Todos los derechos reservados