Tratamiento y remedios para la calvicie
Para continuar sobre este artículo sobre la calvicie, vamos a ver algunos mitos y factores sobre conceptos que la gente tiene muy arraigados sobre este tema. No siempre hay que dar las cosas por hecho, sobre todo si no tenemos pruebas de ello y lo sabemos de oídas. Hay muchas historias sobre como y porque las gente pierde el pelo. Esta es la verdad sobre algunos de los mitos que llevan diciéndose durante años. Uno de las cosas que se dicen, es que si tu abuelo por parte materna era calvo, tú también lo serás. Esto no es del todo cierto. La verdad es que heredas los genes de ambas partes de la familia, por lo que cuentan los genes de los abuelos paternos y maternos para darnos una pista de si nos podemos quedar calvos.
Se dice mucho que los masajes pueden estimular el crecimiento del pelo al enviar más sangre al cuero cabelludo. Los investigadores no han encontrado ningún vínculo entre el flujo de sangre y la caída del pelo. En todo caso, un vigoroso masaje puede arrancarnos pelo, haciendo que perdamos el que todavía tenemos. Otro de los mitos a los que mucha gente se aferra, es afeitarse la cabeza par que el pelo crezca más fuerte. Cualquier que se haya afeitado la cabeza, sabe que el pelo que vuelve a crecer, “parece” más fuerte, pero eso es solo porque los cabellos son más gruesos en la base y van siendo más fino según van creciendo. Afeitarse y cortarse el pelo, no tiene un efecto real sobre el grosor del pelo.
¿Pero que podemos hacer para curar la calvicie de una vez por todas? Desafortunadamente, no hay manera para prevenir la calvicie. Sin embargo, multitud de compañías han sacado innumerables productos, tales como cremas, shampoo, medicinas, tónicos, pastillas y remedios naturales, que en teoría pueden ayudarnos a solucionar el problema, por lo menos en parte. Lo cierto es que, aunque algunos de estos remedios funcionan relativamente bien, hay que continuarlos para siempre. En el momento que los dejamos, la pérdida de pelo comenzará de nuevo.
Hay varios tratamientos en el mercado, y lo mejor es consultar con un especialista antes de empezar con cualquiera de ellos. Una de las más populares es el minoxidil, el cual es un líquido aplicado directamente al cuero cabelludo dos veces a la semana. Estimula los factores de crecimiento en el folículo del cabello, alarga la fase de crecimiento, endurece el pelo, y retarda su caída. La dosis para los hombres es de un cinco por ciento. Se aconseja que para las mujeres no se utilice más de un dos por ciento, ya que podrían desarrollar cabello facial.
Un tratamiento bien conocido es el Finasteride, el cual bloquea la producción del DHT, la hormona culpable de provocarnos la calvicie. Es solo para hombres, ya que no parece funcionar para las mujeres, y porque es contraproducente en casa de embarazo. Aun así, no tiene unos resultados demasiado óptimos, y tiene efectos secundarios donde se incluye la impotencia. Otro tratamiento bastantes utilizado son los corticosteroides, los cuales se pueden inyectar directamente en el cuero cabelludo, y es el tratamiento principal para la alopecia areata. El pelo suele empezar a salir de nuevo al cabo de un mes después de empezar el tratamiento.
Al ser la medicación y los tratamientos, solo soluciones que no nos van a ayudar definitivamente, hay otros métodos más permanentes como es la cirugía para realizar un trasplante. Veremos como funciona este sistema en la siguiente parte del artículo.