Tratamiento de las quemaduras
Si eres víctima de una quemadura menor, estos remedios caseros te podrán ayudar a minimizar el dolor y las consecuencias. Como se ha dicho en la anterior parte del artículo, si vemos que la quemadura es seria, no debemos dudar en ir a un médico.
Agua fría – Mientras que el hielo es bueno para los músculos doloridos, el agua fría es el mejor líquido refrescante para la piel quemada. El hielo puede restringir el flujo de sangre a la zona afectada y dañar los tejidos más de la cuenta. Por ello, lo mejor es aplicar directamente agua fría o usar una compresa en la zona durante diez minutos. Haz esto lo más rápido posible después de quemarte, preferiblemente a los pocos segundos. No solamente aliviará, sino que rebajará la extensión de la quemadura. Cuanto antes se aplique el agua, mejores serán los resultados.
La miel – Si te has quemado en casa, este tratamiento casero será sin duda dulce. La miel ha sido de siempre, un remedio para desinfectar heridas y aliviar quemaduras. Todo el mundo sabe que la miel atrae a las abejas, pero ¿sabías que el agua también se siente atraída por la miel? Cuando es aplicada a una quemadura, la miel saca líquidos de los tejidos, y consigue limpiar la herida de forma efectiva. Se puede aplicar la miel a una compresa, que es menos pegajoso que aplicarlo directamente. A continuación se puede poner en la quemadura, cambiando la compresa de 3 a 4 veces al día.
La sal – Las quemaduras en la boca pueden ser aliviadas enjuagándose la boca con agua mezclada con sal cada una o dos horas. Un vaso de agua normal con una pequeña cucharada de sal, valdrá para aliviar rápidamente las quemaduras bucales.
A diferencia de lo comentado al principio del artículo, para las quemaduras de lengua, lo mejor es chupar un hielo. Muchas veces, tanto niños como adultos sorbemos la sopa o una bebida caliente antes de que se enfríe y nos quemamos la lengua. Coger un hielo del congelador, mojarlo con agua para que no se pegue, y poner en la boca.
Bolsas de te – La hora del te puede ser en cualquier momento si sufres de pequeñas quemaduras. El ácido tánico encontrado en el te negro ayuda a aliviar la sensación de calor de una quemadura. Pon dos o tres bolsas de te bajo un chorro de agua fría y recoge el agua vertida en un envase con la sustancia de las bolsas. Luego con cuidado, con un algodón o una gasa, aplicar a la quemadura.
Otro método es hacer una cocción con 3 o 4 bolsas de te, unas hojas de menta y dejar calentar hasta la ebullición. Poner en un recipiente y dejar que se enfríe. Luego se puede aplicar a la zona afectada de la misma manera que se define anteriormente. También se tiene la opción de poner la bolsa de te ya enfriada directamente sobre la quemadura y enrollarla con una venda para que se sujete.
Vinagre – El vinagre funciona como un antiséptico y alivia el dolor en las quemaduras menores, y es una buena prevención frente a las infecciones. Diluye vinagre con agua a partes iguales y moja la herida con la solución resultante.
Leche - ¿Tienes leche en casa? Entonces tienes una buena manera de aliviar una quemadura. Moja la zona afectada durante quince minutos. También resulta aplicar un paño mojado en leche en el área. Esto se debe repetir cada pocas horas para aliviar el dolor, aunque no usar el mismo paño cada vez.
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